sábado, 25 de febrero de 2012

Maletas

Fotografía de Inmaculada Gutiérrez López

Hago las maletas día tras día
y cuando creo tenerlo todo listo,
las piezas han cambiado de lugar:
he metido unos guantes
que no necesitaba,
o he guardado unas botas
tan grandes que no cabe nada más.
Rehago el equipaje y empleo
mucho tiempo en ello,
no es tarea fácil.
Debería tirar algunas cosas
antes de que estallara,
hay demasiado allí dentro.
Pero cuánto nos cuesta desprendernos
del peso que llevamos:
el pensamiento, la maleta
que no acaba de hacerse.

2 comentarios:

  1. La memoria es el equipaje de lo asombroso y de lo previsible. Está todo ahí felizmente en desorden, Carmen. No se termina de hacer nunca la maleta que somos. Ni sabemos tampoco nunca si vamos a usar todo lo que guardamos.

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    1. Mientras hacemos estas maletas seguimos vivos

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